En internet se pueden encontrar distintas definiciones sobre lo que es la Integración Continua, sin embargo, la mayoría está influenciada por Martin Fowler, quien entrega una lista de 11 prácticas que la componen y además la define como:

Una práctica de desarrollo de software en que los desarrolladores integran su trabajo frecuentemente. Cada integración se verifica mediante un build automatizado (que incluye tests) para detectar los errores de integración tan pronto como sea posible. Este enfoque reduce significativamente los problemas de integración y permite desarrollar software cohesivo de forma más rápida.

Dentro de los beneficios de la implantación de Integración Continua se encuentra que es capaz de prevenir y/o abordar, a través del uso de las prácticas y herramientas, muchos de los problemas comunes que se presentan durante el desarrollo de software y que además fueron declarados por parte de nuestros encuestados:

Por otro lado, hay que destacar la percepción que tuvieron nuestros encuestados acerca de los impactos de la incorporación de Integración Continua:

Por lo tanto, podemos decir que la implantación de Integración Continua nos puede ayudar a mejorar la calidad de nuestro producto software, ayuda a optimizar tiempos, previene errores comunes como problemas de integración, detección de bugs en producción, diferencias entre máquinas de desarrollo y producción, entre otros.